El papel de la mujer en el tebeo de aventuras de la posguerra española era realmente el único que podría representar en las circunstancias sociales de la época. La mujer entonces tenía aún encomendadas de forma casi exclusiva las funciones de esposa y de madre con escasísimas posibilidades de romper las amaras a que la sociedad la había atado. Tan sólo en los países más progresistas __desvinculados en aquellos años del acontecer español__la mujer empezaba a abandonar sus ancestrales quehaceres para ocupar con muchas dificultades un puesto en una comunidad de hombres, con aún lejanas aspiraciones de equiparación. Pero en España todavía el hecho de que un miembro del sexo femenino fumara, usara pantalones o condujera un automóvil era motivo de escándalo y se decía consecuencia de las costumbres disipadas de más allá de nuestras fronteras donde siglos atrás habían roto con la ortodoxia cristiana.
La concepción machista de la sociedad, sin embargo, reinaba también en esos otros países donde el progreso y la distinta forma de vida empujaba ya a la mujer a reclamar un lugar diferente del que hasta entonces había ocupado.
